Constantemente recibo correos de jóvenes, principalmente mexicanos, que quieren algunos consejos para ser aceptados en alguna universidad en Estados Unidos o Canadá.
Voy a tratar entonces de escribir de manera detallada algunos “trucos” con los que se pueden incrementar las probabilidades para estudiar una maestría o doctorado en el extranjero.
Ten una licenciatura
Por supuesto, lo más importante es tener una licenciatura. Este punto puede sonar muy obvio y espero que lo sea. Por licenciatura me refiero a estar titulado. No conozco a alguien que haya venido a estudiar un posgrado sin un título de licenciatura. Probablemente sí haya alguien en esta situación pero debe ser algo exageradamente inusual.
Visita el sitio de la universidad
Leer con mucho cuidado la página web de cada universidad y de cada departamento. Cada universidad tiene sus propias reglas y sus requisitos particulares. Dentro de cada universidad, cada departamento tiene requisitos extra. Por ejemplo, si quieres un posgrado en literatura inglesa te van a pedir más puntos en el
TOEFL que si vas a estudiar un posgrado en ingeniería. Hay entonces que revisar todos los puntos solicitados por el departamento de tu interés (y cumplirlos).
Contactos
Algo que es muy útil, según yo, es tener algunos contactos. Todo se vuelve más sencillo si conoces de antemano a quien será tu asesor. En su defecto, conviene conocer algún compañero de trabajo suyo o bien un ex-alumno. Si hay alguien que te conoce a ti en el campo académico y también conoce a la persona que quieres de asesor, ya la hiciste. Claro, estoy suponiendo que el que te va a recomendar tiene un buen concepto de ti. Si no conoces a nadie con estas características, no te preocupes. La cosa se pone más difícil pero no imposible. Cuando solicité admisión para la maestría no tenía contactos importantes. Aún así me aceptaron. Sin embargo, cuando pedí admisión para el doctorado, conocía yo a alguien que conocía a su vez a los que se volvieron mis asesores. Eso hizo básicamente que mi aceptación al programa fuera automática (claro, otro factor importante es que tenía yo una beca).
Becas
Tener una beca es muy útil. No sólo resuelve tu problema económico sino que hace más probable que te acepten en la universidad. Si tienes una beca los profesores consideran que eres un buen estudiante porque alguien está apostándole a tu desempeño. Seguramente, piensan, el organismo que te dio la beca revisó a muchos candidatos y escogió a los mejores. Además, al estar becado no tendrás que trabajar y te vas a dedicar al 100% a tus estudios. Los mexicanos somos unos chiqueados en este sentido. En mi laboratorio, sólo los mexicanos y un canadiense gozábamos de una beca de nuestros gobiernos para estudiar. Los demás estaban chambeando como asistentes de investigación (R.A.’s) o de enseñanza (T.A.’s).
Calificaciones de excelencia
He escuchado a mucha gente decir que las calificaciones no son importantes. Quienes dicen esto es porque no tienen buenas calificaciones. No conozco a alguien a quien un buen promedio le haya estorbado. Creo que especialmente cuando uno no tiene experiencia profesional o académica su carta de presentación es su lista de calificaciones. Un promedio superior a 90 no hace daño. Si hay, además, forma de demostrar que estás en el top 5% de tu generación te aseguro que ese dato se va a tomar en cuenta. Las calificaciones no son el factor más importante pero, insisto, pueden ayudarte mucho.
Escribe con cuidado
Algo que buscan los profesores es evidencia de la claridad con que los estudiantes pueden exponer sus ideas. Si puedes explicar de manera clara y ordenada tus metas y tus motivos para estudiar un posgrado, estás haciéndote la vida más fácil.
Todo por mensajería
Es caro, sí. Pero velo como una inversión. Envía tus documentos por mensajería y no por correo ordinario. Hay riesgo de que se pierdan tus documentos o de que lleguen después de la fecha límite si usas el correo normal. No le agregues estrés al proceso.
Contacta a un alumno
Busca en Internet la lista de alumnos que trabajan para el profesor que quieres como asesor. Ubica si hay alguna/o de tu país y escríbele a ella/él. En caso contrario, escríbele al más sonriente. Normalmente a los estudiantes de posgrado les sale un amor por su país y quieren ayudar a sus compatriotas. Cuida que tu correo sea amable, claro y breve.
Da las gracias
Cuando alguien te conteste tu correo donde pides información, sé amable. Manda otro correo diciendo “Muchas gracias.” Puedes pensar que una secretaria o un estudiante no son gente importante pero créeme, lo son. O lo van a ser algún día. Mandar un mensaje te toma 30 segundos. Hazlo.